DOLORES UMBRIDGE: LA CREACIÓN DE PERSONAJES Y SU IMPACTO EN LA HISTORIA

Cruelo D'Vil - Dolores Umbridge

ANTES DE EMPEZAR A REDACTAR, ES IMPORTANTE CONOCER DETALLADAMENTE A CADA PERSONAJE INVOLUCRADO. DE ESE MODO, LA HISTORIA “SE ESCRIBE SOLA”

 

Escribir una historia no se trata únicamente de contar con una trama, protagonistas, un giro y un final feliz; se trata de construir un mundo donde cada agente interviene de manera particular y le inyecta su propio tinte a la trama. La creación de personajes es uno de esos agentes que se deben tener presentes y dedicarle el tiempo necesario, pues ésta es una tarea fundamental para el buen desarrollo del relato.

Evidentemente se nos ha inculcado que toda historia cuenta con un enlace al principio, luego un nudo y finalmente el desenlace, pero si se sigue esa directriz el cuento resultará impersonal, insípido y se convertirá en uno más del montón. Es nuestro trabajo como redactores encontrar la manera de rociar sabor sobre lo que estamos cocinando.

Eso sí, si no le gustan los sabores fuertes ni el trabajo que requiere dedicación, esta entrada no es para usted.

Entrando un poco más en materia, la creación del personaje está basada en nuestra habilidad por imaginar y enlazar coherentemente elementos que formen seres. Cuando damos con la estructura de nuestro personaje, empezamos a entender cómo reaccionaría ante cualquier tipo de estímulo; un ataque, la suspicacia, el humor, el amor o el miedo. No todos los miembros de una historia tienen la misma manera de ver el mundo, tampoco están condicionados a los mismos objetivos y cada uno cuenta con su propio pasado; todo ello los ha forjado para entregar una línea o desarrollar una acción precisa bajo las condiciones del momento y el lugar.

Si usted quiere escribir una historia, es importante, entonces, que identifique detalladamente cada personaje involucrado, y para esto le recomiendo que se siente y empiece a anotar cuánto aspecto sea posible de cada personaje; por ejemplo:

  • ¿Por qué se llama así? Conocer las razones detrás de su nombre puede lanzar pistas al lector sobre la manera en que fue criado; ¿es una familia tradicionalista? ¿Por qué ese tipo de nombres? ¿En qué parte del mundo está? ¿Cuál es el nivel socioeconómico? ¿Puede tener apodos?, entre otros. Indague en ese aspecto y ya tendrá una especie de línea genealógica que puede servir de motivación.

 

  • ¿Cómo luce? Detrás de la ropa se esconde un gran enigma, no sólo una persona desnuda. Los colores que utiliza y los patrones pueden hablar de su personalidad. Las prendas largas, cortas, ceñidas u holgadas también pueden brindar ideas relacionadas a inseguridad o autoestima. ¿Cómo está peinado? ¿Utiliza algún elemento particular? Los sombreros, la forma de los zapatos, los accesorios, los lentes y más objetos empiezan a darle color a la personalidad directa o indirecta de su personaje.

 

  • ¿Cómo se expresa? La utilización de las palabras habla demasiado de una persona; su nivel cultural y académico, su disposición frente al otro, la confianza y las intenciones. ¿Mueve las manos? ¿Hacia dónde mira? ¿Qué dice su postura?. Recuerde que, incluso en la vida real, todos esos elementos se convierten en máscaras para combatir demonios internos, así que sea cuidadoso a la hora de estructurar un léxico, un código y un lenguaje corporal.

 

  • ¿Cómo se relaciona? Ya hemos oído ese dicho popular: “Dime con quién andas y te diré quién eres”. De este modo identificamos qué personas lo atraen, lo intimidan o lo enojan. ¿Vive bajo relaciones de poder? ¿Es dominante o sumiso? ¿Se relaciona con muchas personas? ¿Es muy selecto o simplemente un ermitaño? ¿Cómo lo ven las demás personas? ¿Qué opina de su familia?.

 

Con estos ejemplos usted puede empezar a construir un personaje que podrá desenvolverse con “autonomía” a lo largo de su historia. No obstante hay muchas más preguntas que debe hacerse; más aspectos que evaluar. Entre más profunda sea la generación, más rico será su personaje, y consecuentemente su historia irá adquiriendo más matices que la harán atractiva e inolvidable.

Por otro lado, también quiero darle dos recomendaciones adicionales: La primera es que no sólo se enfoque en desarrollar al protagonista o al antagonista; los personajes secundarios también merecen (y necesitan) una profundidad que los lleve a evolucionar o intervenir a lo largo del relato, o caerán en el detestable punto del “personaje plano”. La segunda recomendación va dirigida a que no caiga en el cliché, juegue con ellos. ¿Cómo? Con el contraste de lo que se espera frente a las respuestas que nadie esperaría. Para ejemplificar estas recomendaciones, quiero presentar el caso de uno de mis personajes preferidos: Dolores Umbridge.

¿La vieja gorda esa de Harry Potter?

Sí, esa.

Dolores Umbridge, la odiosa maestra de Defensa Contra Las Artes Oscuras con quien Harry Potter y sus amigos tuvieron que lidiar durante La Orden Del Fénix, es un claro ejemplo de un personaje bien construido. Incluso Stephen King declaró que Umbridge es la villana mejor creada y verosímil después de Hannibal Lecter. Sí, Stephen King; la mente detrás de villanos como Pennywise y Annie Wilkes. Esto se debe a que JK Rowling pensó en todos los elementos para crear un personaje complejo y contundente. Basta con conocer a Dolores para entender la afirmación de King. Una mujer regordeta, vestida de rosa, con un moño en su cabello corto, una voz aguda y una sonrisa de suficiencia constante. Ella cumple con todos los clichés que nos llevan a creer que es una mujer dulce y benevolente, pero Rowling no puso esos elementos deliberadamente; detrás de la apariencia encantadora de la bruja, se esconde… eso, una bruja. Umbridge es torturadora, manipuladora, ambiciosa, calculadora y más. Por eso es un personaje repudiado por muchos. Incluso hay quienes dicen que prefieren que hubiera muerto ella y no Lord Voldemort. Según JK Rowling, Voldemort es un villano alejado de la realidad; un brujo con apariencia de serpiente, todo poderoso y con motivaciones fantasiosas, pero Dolores Umbridge se relaciona a ciertos personajes de la vida real con quienes nos hemos enfrentado; una maestra, algún familiar o una figura de autoridad que “se pasa de la raya” y se convierte en una tirana. ¿Pero se han preguntado qué motiva a que Umbridge sea cómo es? JK Rowling, la mente maestra detrás de este personaje (y muchos más) ha dedicado un espacio para profundizar en Umbridge, mostrándonos la verdadera cara de esta pretenciosa mujer: https://www.pottermore.com/writing-by-jk-rowling/dolores-umbridge

En el apartado, Rowling nos transporta a la infancia de la maestra, nos cuenta sobre su familia, sus penas, amores, y cómo llegó a ocupar esa importante posición en el Ministerio de Magia.

Vale la pena ahondar en la historia y motivación, no sólo de Umbridge, sino de todos los personajes para entender de dónde vienen y para dónde van.

Imagine que está sentado tomando algo con su personaje; ¿Qué está tomando? ¿Lo acompaña con algo? ¿Cómo come? ¿Cómo toma? ¿De qué habla?.

No pare de hacerse preguntas y así empezará a aclarar con quién está tratando.

En el momento en que usted haya creado un personaje sólido, su narrativa se “escribirá sola”, pues a partir de cada situación, las reglas del comportamiento de su personaje dictarán la manera en que éste reacciona. En un entorno donde su personaje interactúe con otros personajes igualmente construidos, habrá conflicto, enlaces, intercambios y toda la narrativa se verá enriquecida.

 

Muchos éxitos en su ejercicio de la creación de personajes.

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